Por lo general este es un sistema seguro pero, en comparación con el acceso mediante correo electrónico, existe una mayor exposición a terceros de nuestra privacidad.

Cada vez que accedemos, por ejemplo con Facebook a cualquier web o servicio, la empresa no sólo tiene acceso a información necesaria de registro como correo electrónico, nombre o género, sino que también puede conocer la ubicación actual, listas de amigos, estado civil… además de otros datos más íntimos como los gustos personales, aversiones, o información básica de tus contactos.