

El escarabajo escopetero o bombardero rocía a sus enemigos con un líquido que sale a más de 100 grados centígrados. Y no sólo puede lanzarlo sin sufrir daños, también controla la dirección, consistencia y rapidez de la acción defensiva.
Fabrican esta sustancia a partir de la hidroquinona y el agua oxigenada, que producen en unas glándulas especiales. El coctel, tan especial, pasa posteriormente a las glándulas anales, que en contacto con el aire produce una detonación. ¡Menudo peo! :-D.










