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LiFi: la tecnología óptica que podría transformar las comunicaciones inalámbricas

VeraSoul
7 Min.

Comenzamos el año 2026 con un artículo de interés que podría cambiar el concepto WiFi tal y como lo conocemos, ya que durante décadas, el WiFi ha sido la columna vertebral de la conectividad inalámbrica global. ¡Si Nikola Tesla estuviera vivo!

Desde hogares y oficinas hasta aeropuertos, hospitales y centros educativos, su presencia es tan ubicua que resulta difícil imaginar un mundo sin redes basadas en radiofrecuencia. Sin embargo, en los últimos años ha emergido una alternativa que, aunque aún se encuentra en una fase relativamente temprana, promete replantear los fundamentos mismos de cómo transmitimos datos: el LiFi, una tecnología que utiliza luz visible para la comunicación inalámbrica.

Aunque pueda parecer un concepto futurista, sus raíces históricas se remontan sorprendentemente lejos. En 1880, Alexander Graham Bell y su asistente Charles Sumner Tainter desarrollaron el fotófono, un dispositivo capaz de transmitir sonido mediante haces de luz. Aquel invento, adelantado a su tiempo, no prosperó debido a las limitaciones tecnológicas de la época, pero sentó las bases conceptuales de lo que hoy conocemos como comunicaciones ópticas inalámbricas.

De la teoría a la ingeniería moderna: el renacimiento del fotófono…

El resurgimiento del interés por la transmisión de datos mediante luz visible comenzó a principios del siglo XXI. En 2003, un grupo de investigadores japoneses demostró mediante simulaciones que era posible modular la luz emitida por LEDs blancos para transmitir información digital a alta velocidad. Este avance fue crucial, ya que los LEDs modernos permiten un control extremadamente preciso de la intensidad lumínica, lo que los convierte en un medio ideal para la modulación de señales.

El impulso definitivo llegó gracias al trabajo del profesor Harald Haas, de la Universidad de Cambridge, quien acuñó el término LiFi (Light Fidelity) y se convirtió en uno de sus principales defensores. Haas demostró públicamente que una simple bombilla LED podía transmitir vídeo en alta definición, lo que captó la atención de la comunidad científica y de la industria tecnológica. Desde entonces, el LiFi ha evolucionado desde un concepto experimental hasta un campo de investigación sólido con aplicaciones reales.

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¿Cómo funciona el LiFi?…

El LiFi se basa en un principio relativamente sencillo: modular la intensidad de una fuente de luz a velocidades tan altas que el ojo humano no puede percibir los cambios, pero un receptor fotodetector sí. Esta modulación se traduce en datos digitales que pueden enviarse y recibirse de forma bidireccional.

Componentes básicos de un sistema LiFi:

  • Transmisor óptico: normalmente un LED o un láser de baja potencia.
  • Receptor fotodetector: capta las variaciones de luz y las convierte en señales eléctricas.
  • Controlador de modulación: gestiona la codificación y decodificación de datos.
  • Canal óptico: el espacio por el que viaja la luz, que puede ser visible, infrarroja o ultravioleta.

Ventajas técnicas clave:

  1. Velocidades extremadamente altas La luz visible tiene un espectro miles de veces más amplio que el de las radiofrecuencias, lo que permite tasas de transferencia potencialmente superiores a las del WiFi más avanzado.
  2. Mayor seguridad La luz no atraviesa paredes, lo que reduce drásticamente el riesgo de interceptación externa.
  3. Ausencia de interferencias electromagnéticas Ideal para entornos sensibles como hospitales, aviones o plantas industriales.
  4. Alta densidad de usuarios Cada luminaria puede actuar como una célula independiente, evitando saturación en espacios concurridos.

¿Sustituirá el LiFi al WiFi?…

A pesar de su enorme potencial, el LiFi no está diseñado para reemplazar completamente al WiFi, sino para complementarlo. Ambas tecnologías tienen fortalezas y limitaciones que las hacen adecuadas para distintos escenarios.

Limitaciones actuales del LiFi:

  • Necesidad de línea de visión Aunque existen técnicas de reflexión difusa, el rendimiento óptimo requiere que el receptor esté dentro del haz de luz.
  • Dependencia de la iluminación Aunque los LEDs pueden emitir luz imperceptible, sigue siendo necesario que la luminaria esté activa.
  • Infraestructura aún limitada La adopción masiva requiere integrar transmisores LiFi en luminarias comerciales y dispositivos móviles.

Escenarios donde el LiFi puede destacar:

  • Oficinas con alta densidad de dispositivos.
  • Hospitales donde las interferencias electromagnéticas son un problema.
  • Vehículos autónomos que necesitan comunicaciones ultrarrápidas.
  • Entornos industriales con maquinaria sensible.
  • Museos o espacios donde se requiere geolocalización precisa mediante luz.
TEC - LiFi: El internet a través de la luz

Estado actual de la investigación y la industria…

El LiFi ha pasado de ser un experimento académico a un campo con productos comerciales emergentes. Empresas y laboratorios trabajan en:

  • Estándares internacionales para garantizar interoperabilidad.
  • Integración en luminarias inteligentes dentro del ecosistema IoT.
  • Miniaturización de receptores para incorporarlos en smartphones y portátiles.
  • Sistemas híbridos WiFi–LiFi que cambian dinámicamente entre radiofrecuencia y luz según las condiciones del entorno.

La tendencia apunta a que, en los próximos años, veremos una expansión progresiva en sectores profesionales antes de llegar al consumidor general.

Mirando hacia el futuro: un ecosistema de comunicaciones híbridas…

La pregunta que plantea el artículo —si estamos ante el fin del WiFi tal y como lo conocemos— no implica la desaparición de las redes de radiofrecuencia, sino su transformación. El WiFi seguirá siendo esencial para la conectividad de largo alcance y para entornos donde la luz no es viable. Sin embargo, el LiFi abre la puerta a un modelo de comunicaciones más distribuido, seguro y eficiente.

En un futuro cercano, es probable que:

  • Las luminarias LED actúen como puntos de acceso de alta velocidad.
  • Los dispositivos cambien automáticamente entre WiFi y LiFi según la disponibilidad.
  • Los edificios inteligentes integren la iluminación y la conectividad en un único sistema.
  • La luz se convierta en un recurso dual: iluminar y comunicar.
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